Una nueva hoja informativa de la Comisión Europea (titulada Presupuesto de Europa, construyendo un futuro más fuerte, conectado y resiliente, y comunidades rurales prósperas) detalla el apoyo propuesto a las zonas rurales bajo el futuro presupuesto de la UE
Contexto
Con el presupuesto propuesto para el período 2028-2034, la Comisión Europea renueva su compromiso con las zonas rurales para ayudar a Europa a afrontar sus retos económicos, medioambientales y sociales, al tiempo que apoya a las comunidades de toda la Unión. La propuesta aunaría diferentes fuentes de financiación de la UE, incluido el apoyo a los agricultores y las zonas rurales que actualmente se presta a través de la Política Agrícola Común (PAC) en el marco de un único Plan Nacional y Regional de Asociación (PNRA) en cada Estado miembro. Se ha propuesto un objetivo de gasto específico para las zonas rurales a fin de garantizar que los planes futuros sigan invirtiendo en los territorios rurales.
Objetivos:
• En primer lugar, los planes futuros tienen como objetivo mantener la calidad de vida mejorando el atractivo y los niveles de vida en las zonas rurales, incluido el acceso al cuidado de la salud. También pretenden crear condiciones laborales justas para fomentar la renovación generacional.
• En segundo lugar, los planes buscan fomentar la prosperidad en todas las regiones, especialmente mediante el fomento del atractivo de los territorios para respaldar el “derecho a permanecer” (right to stay).
Entre las herramientas clave para lograr este objetivo se destacan las estrategias para el desarrollo integral de las zonas rurales y el apoyo a los servicios e infraestructuras territoriales.
Definición de las zonas rurales
A efectos estadísticos, las zonas rurales se definen a nivel de la UE utilizando una tipología territorial europea común denominada «grado de urbanización».
La Comisión aconseja definir las zonas rurales en el contexto de los planes NRP como unidades administrativas locales clasificadas como “áreas rurales”, según el grado de urbanización tipología territorial
Garantizar la continuidad de la inversión mediante un objetivo rural específico.
Para garantizar que las zonas rurales sigan recibiendo el apoyo que realmente necesitan, la Comisión ha propuesto un objetivo de gasto específico para las zonas rurales como parte de los futuros planes nacionales.
Según la propuesta, cada Estado miembro deberá destinar al menos el 10 % de su asignación del Plan Nacional y Regional de Asociación (PNRA), excluyendo las cantidades reservadas para la PAC y la PPC, a las inversiones en zonas rurales.
El objetivo rural busca garantizar que las zonas rurales se beneficien de una respuesta integral a sus necesidades y desafíos específicos. Apoyará inversiones que mejoren la calidad de vida, fortalezcan las economías locales y contribuyan a que las comunidades rurales sigan siendo lugares atractivos para vivir y trabajar. Es importante destacar que este objetivo rural se suma al apoyo directo a los ingresos de agricultores y silvicultores que se brinda en el marco de la Política Agrícola Común (PAC).
Para garantizar que los recursos estén disponibles desde el inicio para el nuevo período presupuestario, la Comisión propuso que, para las necesidades relacionadas con la agricultura y las zonas rurales, los Estados miembros puedan programar desde el principio hasta dos tercios del importe normalmente disponible para la revisión intermedia (2031).
Un conjunto de herramientas más amplio y coordinado para las zonas rurales.
Como ya ocurre en la actualidad, los Estados miembros seguirán teniendo acceso a una amplia gama de herramientas para apoyar a las comunidades rurales. La novedad reside en que estas herramientas se pueden combinar más fácilmente en el marco de los Planes Nacionales y Regionales de Asociación (PNRA). Esto ayuda a que las distintas fuentes de financiación colaboren mejor.
Este enfoque más integrado permitirá a los Estados miembros abordar los retos rurales de forma integral, combinando inversiones y reformas en diferentes ámbitos políticos para responder a las necesidades y oportunidades locales.
A partir de los instrumentos de la PAC actuales dirigidos a las zonas rurales y contemplados en el reglamento propuesto para la PAC, los Estados miembros seguirán utilizando en el futuro LEADER, el apoyo a la creación de empresas rurales y las medidas que promueven el intercambio de conocimientos, los servicios de asesoramiento y la innovación.
También, los Estados miembros podrán apoyar las Aldeas Inteligentes, la cooperación entre los agentes rurales y las inversiones en servicios locales, infraestructura a pequeña escala y conectividad, junto con inversiones y reformas más amplias que contribuyan, por ejemplo, para fortalecer las economías locales, la inclusión social, la cohesión territorial, la educación, la cultura y la transición energética.
Más allá de los NRPP, las comunidades rurales seguirán beneficiándose del apoyo al desarrollo de capacidades (Mecanismo de la UE), la cooperación transfronteriza (INTERREG), la innovación (Fondo Europeo de Competitividad) y programas como Horizonte Europa y ERASMUS o Europa Creativa.
Abordar necesidades específicas y promover instrumentos territoriales integrados y el desarrollo local liderado por la comunidad
Para identificar las zonas rurales que afrontan desventajas específicas, se anima a los Estados miembros a que analicen problemas como la despoblación, la muy baja densidad de población, el aislamiento geográfico, las montañas, las islas, etc.
Para abordar las necesidades específicas de estas áreas, adoptar un enfoque basado en el territorio también es fundamental. Bajo estos enfoques, se espera que las comunidades locales desempeñen un papel activo en la configuración de su propio futuro y que se puedan combinar diferentes políticas e inversiones en torno a intereses locales compartidos.
LEADER es de aplicación obligatoria en todos los Estados miembros, al menos para las zonas rurales que enfrentan desventajas específicas. Puede extenderse a un amplio conjunto de sectores políticos (por ejemplo, sociales, empleo, pesca) en el marco de un desarrollo local comunitario multisectorial más amplio. Estos enfoques se llevan a cabo mediante estrategias integradas de desarrollo territorial diseñadas e implementadas por los Grupos de Acción Local (GAL). Son particularmente eficaces para potenciar el capital social y la resiliencia comunitaria, fomentar el desarrollo empresarial, la inclusión social y los servicios.
Utilizan métodos participativos y ascendentes, basados en alianzas locales entre el sector público, el privado y la sociedad civil.
El nuevo período de programación lo hará más fácil adoptar un enfoque multisectorial para el desarrollo comunitario y patrimonial.
Las inversiones territoriales integradas (ITI) pueden resultar útiles para abordar los desafíos rurales a escala territorial, mediante un desarrollo coordinado a nivel territorial, lo que permite combinar diferentes políticas en una estrategia territorial única.
Planificación a nivel nacional y regional en todos los ámbitos políticos.
Un principio fundamental del futuro presupuesto de la UE para el período 2028- 2034 es reforzar los vínculos entre las diferentes fuentes de financiación de la UE y animarlas a colaborar de forma más eficaz.
Para las zonas rurales, la propuesta de la Comisión exige una respuesta política integral que impulse el desarrollo de las comunidades mediante la combinación de inversiones, reformas y políticas en distintos sectores. Esto incluye invertir en servicios básicos e infraestructura, mejorar el acceso a la financiación y garantizar que el apoyo responda a las necesidades y capacidades específicas de los diferentes territorios rurales y actores involucrados.
Para lograrlo, se alienta a los Estados miembros a desarrollar enfoques de planificación integrados y estructuras de gobernanza adecuadas que coordinen las políticas y la financiación de la UE, nacionales, regionales y locales. Dichos enfoques pueden ayudar a garantizar que las diferentes acciones se refuercen mutuamente y garanticen que los beneficios de los proyectos se extienden a múltiples grupos objetivos.
La investigación ha demostrado que las estrategias integradas desarrolladas a nivel nacional y regional pueden mejorar la coherencia, la eficacia y el impacto de las políticas públicas.
La ley para combatir la despoblación rural en Castilla La Mancha o en Irlanda “Nuestro futuro rural” son buenos ejemplos regionales y nacionales de este tipo de enfoques holísticos.
En el contexto de los Planes Nacionales y Regionales de Asociación (PNRA), las estrategias para el desarrollo integrado de las zonas rurales pueden ayudar a organizar una respuesta integral a los desafíos rurales, al tiempo que fortalecen los vínculos entre las diferentes partes de los planes y otros instrumentos nacionales y regionales.
¿Cómo apoyan los NRPP este enfoque?
Los NRPP proporcionan un marco sólido para respaldar las estrategias integradas de desarrollo rural. Al reunir diferentes fuentes de apoyo de la UE bajo un único plan, un único fondo y un único marco de desempeño, crean nuevas oportunidades para mejorar la coordinación, simplificar la implementación y fortalecer las sinergias entre las políticas y las inversiones.
Los objetivos e instrumentos políticos dirigidos a las zonas rurales, el objetivo de gasto rural, el apoyo al desarrollo de capacidades y los mecanismos de prestación de servicios simplificados contribuyen a este objetivo.
Dar voz a las comunidades rurales
Una característica clave del marco futuro es el principio de asociación. Esto requiere que los Estados miembros involucren activamente a las autoridades y las partes interesadas al definir las prioridades de inversión y abordar necesidades territoriales.
Al evaluar los NRPP, la Comisión prestará especial atención a la forma en que los actores rurales han participado en la elaboración de los planes.
Entre estas partes interesadas se incluyen: autoridades locales y regionales, Grupos de Acción Local LEADER, parlamentos rurales, asociaciones de aldeas, otras organizaciones rurales representativas, representantes de sectores clave como la agricultura, la silvicultura, el turismo, la manufactura, los servicios, la salud y PYMES.
Al reunir a los distintos niveles de gobierno, las comunidades locales y los agentes económicos en torno a una visión compartida, la planificación integrada puede ayudar a garantizar que las inversiones aporten el mayor beneficio posible a las zonas rurales










